Jueves 17 Agosto 2017
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Cuando el dormir llega a ser más agotador que reponedor

Sin duda que soñar para muchos es uno de los sucesos humanos más agradables y placenteros. Sin embargo, más de una vez nos ha pasado que los sueños en vez de ser como un cuento de hadas son terroríficos, haciendo que la mente confunda realidad con fantasía y logrando alterar incluso nuestro ritmo cardíaco invadiéndonos una sensación de miedo al despertar.

Los llamados terrores nocturnos son un trastorno que en su mayoría afecta principalmente a los niños, pero también incluye a los adultos interrumpiendo sus sueños de forma abrupta.

 Causas

Aunque su causa es desconocida, se ha observado que aparece junto con la fiebre, falta de sueño, y en los adultos se incluye cuando se enfrentan a períodos de conflictos o estrés y por consumo de alcohol o drogas.

Igualmente existe un factor genético en donde el estado emocional de la persona se hace menos relevante al momento de diagnosticar la causa.


pesadillaSe ha observado que los episodios de terror al dormir surgen entre las diez de la noche y las dos de la mañana, siendo muy difícil poder recordar el episodio al día siguiente, especialmente en los niños pequeños.

 Diferencias y Síntomas

Para diferenciar este trastorno de simples pesadillas hay que considerar los siguientes síntomas:

– Episodios recurrentes de despertares bruscos iniciados con alguna manifestación vocal, como un grito.

– Aparecen síntomas físicos propios de episodios de miedo como la taquicardia, taquipnea (respiración rápida) y sudoración.

– Al momento de tratar de tranquilizar a la persona cuesta muchísimo.

– Existen amnesias del episodio, no puede describir lo que ocurrió detalladamente.

– Se comienza a experimentar deterioro social, laboral, o de otras áreas importantes.

Soluciones

La solución efectiva para la gran mayoría que sufre de terrores nocturnos, ha demostrado ser la contención emocional y la búsqueda de factores estresantes que puedan existir en el día a día.

En caso de continuar con lo síntomas se recomienda un tratamiento psicoterapéutico complementado con medicamentos recetados, para ayudar a conciliar el sueño y recuperar el ánimo.

Si tu situación no es tan crítica como para pertenecer a la categoría de terrores nocturnos, pero sí aparecen pesadillas constantes que hacen que tu sueño sea entre cortado, aquí te aconsejamos algunos métodos para poder evitarlas:

– No ingerir alcohol o drogas antes de dormir, ya que esto altera tu estado de conciencia puro disminuyendo tu control sobre el.

– Evita el consumo de estimulantes antes de dormir, como el café, te, bebidas energéticas o el cigarro.

– Trata de dormir en ambientes silenciosos y tranquilos. Al dormir nuestro sentido de la audición continúa funcionando por lo que el dormir, por ejemplo, con el televisor encendido o ruidos fuertes, hace que nuestro sueño se relaciones con lo que estamos oyendo.

– Cómo un acto mágico que podría resultar como complemento, se recomienda que al despertar se debe anotar la pesadilla recurrente en un papel o bien dibujarla para luego comentarla y discutirla con algún conocido determinando que tan reales podrían llegar a ser los hechos, luego romper el papel y tirarlo en un basurero fuera de la casa.

Ojo: La mente puede llegar a ser muy poderosa, pero la buena noticia es que tenemos la capacidad de controlarla. Es muy difícil aquietar los pensamientos, por lo que debemos intentar que estos pensamientos, antes de dormir sean lo más positivos posible, imaginando lugares o situaciones agradables. Al lograrlo, no solamente se puede lograr tener sueños gratos, sino que también al despertar se tendrá un mejor ánimo.

Si deseas profundizar en el tema puedes buscar información sobre “Sueños Lúcidos” o “Lucid Dreaming” del Dr. Keith Hearne.