Jueves 17 Agosto 2017
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Consejos para controlar el enojo

Algunos días son buenos y otros son diferentes, cuando las cosas no salen como queremos, no compartimos los mismos puntos de vista, no se llega a un acuerdo, existe ansiedad, frustración, ira, entre otros, solemos enojarnos, enfadarnos, una situación que sin darnos cuenta, puede dañar nuestro organismo y la salud mental.

Para enfrentar y salir a delante de estos episodios en nuestra vida, podemos utilizar técnicas de relajación e imaginería como las que exponemos a continuación:

  • Respira profundamente desde el diafragma. Si respiras desde tu pecho no te relajarás. Imagina como tu respiración va subiendo desde tu estómago.
  • Cierra los ojos, piensa y repite tranquilamente una frase que te calme como “relájate” o “tómalo con calma”. Repite el pensamiento mientras vas respirando profundamente.
  • Utiliza la imaginería, visualiza una experiencia relajante como un viaje placentero, algún recuerdo agradable o simplemente créala a partir de tu imaginación.
  • La practica del yoga o una actividad física moderada, que no sea demasiado cansadora, te puede ayudar a relajar tus músculos y lograr paz interior.
  • Incorpora estas herramientas en tu vida diaria y utilízalas cuando consideres que sea necesario.

Cambia la forma de pensar

 

  • Evita los pensamientos internos negativos, como maldecir, garabatos o insultos, haz un reemplazo por pensamientos positivos, comprende que ciertas situaciones pueden ocurrir, ten esperanza “no se va acabar el mundo” y seguir enojado (a) no va a solucionar nada.
  • No justifiques tu enojo y no pienses que no hay solución a un problema. No irradies tu negativismo a otras personas que no tienen nada que ver o quieren ayudarte a buscar un buen fin a tu situación.
  • Tu lógica fría vence a la ira frente a diferentes conflictos, esto te permitirá tener una perspectiva más neutral.
  • Las personas que suelen ser más enojonas deben tomar conciencia de su naturaleza exigente y convertir sus expectativas en deseos. Es decir, pensar en “me gustaría” algo es más saludable que “exijo” o “debo tener” algo, ya que si no puedes obtener lo que deseas, experimentarás reacciones normales: frustración, desilusión, dolor, pero no ira.

Resolviendo el problema

 

  • No te enfoques sólo en encontrar la solución más adecuada al problema que te enfrentas, muchas veces esta no es instantánea, por lo que mejor concéntrate en como enfrentar y manejar el problema.
  • Administra tu tiempo, organízate mediante un plan para ir comprobando tus avances. Ten paciencia, no todas las respuestas son inmediatas.

La comunicación

 

  • Escucha diferentes opiniones, pide consejos y no te pongas a la defensiva, pon atención al trasfondo de lo que te están diciendo.
  • Piensa las cosas antes de decirlas si es que estas enojado (a) con alguien. No vaya a ser que después te arrepientas y las palabras no las puedes borrar.

El humor

 

  • Utiliza el humor para darte cuenta que quizás estas equivocado (a) y que las cosas no siempre se hacen a tu manera o que es la mejor, la más correcta.
  • Imagínate como te ves o como te quieres sentir según lo que estas pensando, lo quieres hacer, esto te puede ayudar a ser y pensar de manera más razonable, quizás no todos están equivocados, sino que puedes ser tú.
  • La idea de lo anterior es no tomarse las cosas con demasiada seriedad y ser más objetivo (a). La ira es una emoción seria, pero a menudo está acompañada por ideas que si las analizas bien pueden hacerte reír.