Jueves 17 Agosto 2017
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Baja tolerancia a la frustración

¿Qué es la frustración?


Es una respuesta emocional, un sentimiento común que se produce cuando no logramos algo que deseamos, una oposición relacionada con la ira y la decepción. Mientras más fuerte sea el impedimento y el deseo de lo que queremos que se cumpla, mayor será, probablemente en nivel de frustración.

Según la intensidad de frustración y nuestras características personales podremos reaccionar con molestia, ansiedad, depresión, angustia, enojo, etc.

La actitud que tomemos y la tolerancia frente a la frustración será la solución para manejar este problema.

Cuando nos vemos superados, reaccionamos como si el problema y el sufrimiento que este contrae pudiera acabar con nosotros. Estas emociones son parte de nuestra vida y debemos aprender a convivir con ellas.

La tolerancia a la frustración es saber enfrentar los problemas y limitaciones que se nos presentan a lo largo de la vida, a pesar de las molestias o incomodidades que nos causan.

Causas de la frustración


Pueden ser como internas y externas. La frustración interna pude aparecer al no poder cumplir con metas o deseos personales, ni con necesidades que se desean satisfacer. Otra causa es la lucha constante contra la falta de confianza o miedo ante situaciones sociales. Además objetivos contrapuestos de manera interna, al interferir unos con otros, pueden generar frustración.

En relación a las causas externas, estas son debido a condiciones que no se pueden controlar, como podrían ser factores que no dependen de uno durante el transcurso al cumplimiento de un objetivo personal.

¿A qué se debe la baja tolerancia a la frustración?


A que vivir la situación es terrible, al igual que el malestar que causa y que no se quiere ni se puede aguantar.

A una mala comprensión y exageración de la situación por la que se esta pasando.

¿De dónde viene la frustración?


En la mayoría de los casos, existe un factor genético, pero también la tolerancia a la frustración viene desde la infancia. “Si los padres u otras personas, le dan siempre lo que el niño o niña solicita, estos últimos no aprenderán a tolerar la espera o la negación de lo que quieren” esto producirá que en la etapa adulta, estas personas, no tengan tolerancia a la frustración, cuando quieran satisfacer una necesidad y no puedan o tengan que cumplir con ciertos límites con los que no están de acuerdo y se los han impuesto. El problema principal en estas situaciones es que necesitarán eliminar inmediatamente ese malestar, algo que quizás no sea posible.

¿Cómo puedo desarrollar mi tolerancia?


  • Optar por la simpleza y terminar con ese malestar de inmediatez.
  • Pensar en el corto plazo, no el mediano ni el futuro (largo).
  • No dejes que te desmotive ni menos pienses en dejar tus objetivos o proyectos.
  • Bajar el nivel de importancia al deseo.
  • Cambiar el pensamiento que la vida es fácil, cómoda y placentera todo el tiempo. También hay malos momentos.
  • Nada es tan terrible ni horrible como parece.
  • Eliminar pensamientos rígidos, conceptos errados que no nos dejan disfrutar la vida.
  • En todo momento podremos aprender a ser más tolerante a la frustración, ya que es inevitable y parte de la vida.

Para aplicar lo anterior, deberemos ser más pacientes, desarrollar y tener paciencia. No relacionado al cumplimiento de una necesidad o con el tiempo de espera, mas bien con la fortaleza para enfrentar el problema sin alterarnos ni perder el control emocionalmente.

Consejos para enfrentar la frustración


  • Dejémonos de centrarnos en nosotros mismos y aprendamos a que no siempre las cosas son como queremos, ni podemos obtener todo lo que queremos.
  • En lugar de quejarte, enojarte, busca una solución alternativa frente a un problema que “no tenga solución”.
  • Cambia tu pensamiento y piensa en lo anterior constantemente.
  • Recuerda todas las situaciones en las que la haz pasado mal o te haz sentido desesperado, por no pensar claramente, de una manera distinta. Olvida la inmediatez.
  • Siempre van a existir períodos buenos o malos y tu tienes la capacidad de soportarlos, enfrentarlos y tolerarlos sin alterarte de gran manera.
  • El malestar y el sufrimiento son detestables, pero no nos destruyen. Debemos aprender de estos episodios para crecer y fortalecernos. Con esto crearemos herramientas para enfrentar de mejor manera situaciones futuras.
  • La vida y la felicidad no dependen del deseo ni de la inmediatez, piensa en esto.
  • Un dolor intenso, emocional, lo podremos soportar y será pasajero, no obstante si nuestro pensamiento y actitud es negativo esto puede ser constante.
  • Realiza un autoanálisis para que encuentres que pensamientos o ideas hacen que tu tolerancia a la frustración sea baja.
  • En relación a esto último, los “esto es demasiado para mí”, “no lo puedo soportar” o “¿por qué a mí?”  debes cambiarlos, ya que solo harán mayor tu sufrimiento.
  • Tu decides y eliges tus pensamientos. No exagerar ante una situación y observemos a nuestros pares, cambia la perspectiva de tu mirada.
  • Busca una solución correcta y no sigas hundiéndote en el sufrimiento.
  • No busques la solución inmediata, date un tiempo para asumir tu situación, no evadas y te darás cuenta que todos pasamos por malos momentos y son soportables.
  • Nos podemos sentir mal en un momento, pero el malestar pasa para luego sentirte mejor.